domingo, 1 de abril de 2012

Mariposas durmientes.

Fuera de mi mente, fuera de la realidad lógica.
Sentada frente a la montaña majestuosa que conforma mis sueños.
Me quedé inmóvil esperando.
Contemplando nubes pasajeras, aves flotantes,
anaranjadas formas queriendome arrastrar hacia el ultimo exhalo.

Respiro, siento aquel ya lejano atardecer en mis hombros.
Siento la calidez del sol quemandome el pensamiento.
Usándolo a él como inspiración
para sus historias, sus cuentos llenos de fantasía.

Y juego, juego con las miradas furtivas de los tiempos venideros.
Sobre valoro las sonrisas, los buenos gestos. La candidez de la vida
que me ofrece dulces jardines de alegría.

Suspiro nuevamente enredada entre los soplos calurosos
del amor delicado, entregándome a la suspicacia y a la mirada hacia el
horizonte. Tomo de su mano y sigo caminando, no quiero soltar
jamás su segura iniciativa.

Vuelo para encontrarle, trasciendo ante los viajes que nos separan,
emblandesco mis planes, porque su presencia en mis intenciones
es real, tanto como que ahora pienso en que su sonrisa
viaja a visitarme esta noche llena de mariposas durmientes.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Me volví viento.

De un momento a otro se puede olvidar que
se esta en el circo, y sentir nostalgia por la selva.
Un día cualquiera se puede regresar a la naturaleza
de los ojos bien abiertos, el olfato bien despierto.

Mirando a través de la ventana de su visión, comprendi
que un respiro es un milagro con gusto dulce cuando
se vuelve difícil persistir aquí. Comprendí que un adiós
es más que mimetizarse entre la naturaleza; es volverse
parte de ella.

Baile en sus ojos, intente contarle mis penas, intente
todo lo posible por comunicarle que esta conmigo aquí,
y que su presencia inaudita es un milagro sensorial.

Mas soy una hoja al viento, paso sobre volando las
pupilas incansables de su impetuosa tempestad.

martes, 6 de diciembre de 2011

Un recuerdo vago.

El recuerdo se lleva en la naturaleza del cuerpo.
Las cicatrices de nuestras manos, el humo acumulado en nuestros
pulmones, el desgaste de los pies, la belleza de las
grietas alrededor de nuestras mejillas.

Y este explota, en un sin fin de aromas, imagenes
olvidadas, que de pronto vienen a ti, en un espasmo de
sentidos floreciendo hacia tu historia.

La historia que quizás guardas en el baúl sin fondo que
nos otorga la vida. Manifestándose hacia tus ojos,
presentándose como el gran Film.

Y fue así que sentí aromas tibios galopando en mi interior,
recorriendo cada parte, cada esquina inconfesable. Susurrandome
pequeñas notas musicales que componen su placentero timbre
de voz.

martes, 1 de noviembre de 2011

Vehemencia v/s templanza.

La noche se volvió perturbadoramente solenciosa en la
ciudad, solo irrumpe de pronto una que otra sirena, que
alarma y recuerda que no se está tan solo.

Así comencé revovinando cintas en mi cabeza, encontrando
detalles sórdido que enmudecen ciertos episodios de mi vida.

Ahí es cuando creo que la memoria por momentos debiera
borrarse, sobre todo cuando se está suceptible a el análisis
minucioso. Pero, ¿Que somos sin nuestra historia?.
Sin ella no somos nada.

Recuerdo por ejemplo, el momento preciso en el que
conocí lo que se llama sentir miedo; pánico de
estar tomando la desicion errónea, de no saber que
deparara para ti después de un momento así.

Y cuando me detengo en ese instante, en la escena misma
casi no perteneciente a ella, renuevo la idea de que una
nueva persona surgió en ese momento, ya no era posible
seguir con la misma visión.

En mi se abrieron las puertas de la comprensión y la empatía.

Al día siguiente de todo lo sucedido, la paz reinaba en mi interior,
pero no se trataba de esa sensación de paz que abraza todo, era
una que solo me hacia sentir bien a mi, egoistamente solo a mi.

Desde ese momento que he labrado mi senda, que he excluido
y reprimido muchos de mis sentimientos, en aquel momento me
liberé de una aflicción para sumirme en un sentimiento esclavisante
que llevare conmigo hasta el día que deje de existir.

Y bueno hoy solo puedo decir, adiós vehemencia. Bienvenida templanza.

Relegada

Mi primavera se me hizo pequeña. Luche incesantemente, hasta
difuminar aquella sombra, que susurra muerte con odio en mis
oídos.

Soñé con arrebatarle a los sueños un pedacito de cielo, floté
noches enteras entre mucho más que nubes, mucho más que
simples promesas. Y no encajé en los cielos, no encajo en esa luz,
soy un ángel que envenena la miel.

Y cuando por las noches subía a lo alto, pensaba en el
¿Que vendrá?,  en un verso, una duda. Aquello llega desde más
alto, ahí es cuando no se logra suspirar flores hacia el sol sin razón.

Si no creyera en algo justo, si no creyera en lo que se esconde.
Sinceramente dolería más la caída. Y la respuesta a todas las
dudas, es que en la lucha esta la fé.

A fin de cuentas ¿Que somos?.

Somos lo que creemos ser. Y creemos en lo que podemos ver.

sábado, 15 de octubre de 2011

Pasaje hacia lo infinito

Cierro mis ojos, todo a vuelto a la normalidad. Las paredes
han vuelto a ser blancas, la brisa entra por la ventana.
Vuelvo a ser sincera, vuelvo a decir lo que siento, ya no me
absorbe la doblez con sus sonrisas plásticas. Amuño y tiro
al tacho de la basura sus golpes beatos.

Vuelvo a la naciente dicha, de acostarme con la duda,
beber de las pruebas fehacientes, tener el placer de ver con
mis propios ojos.

Quizás a mil metros sobre el cielo no sufrirás, quizás todo
sea soleado, no así se asegura ser feliz. Dicen que existen dos
opciones, ¿cual de las dos tomarías, si una es desaparecer?.

Y en su tiempo justo, el amor se vuelve suplica, el amor se
vuelve un grito desgarrador que dice ¡salvame!, termina
siendo no más que una palmada en la espalda.

Las lágrimas derramadas, serán solo gotas echas de sal,
echas de compuestos de vida. Vida arrojada al mar, por la
elección errónea, pero libre elección al fin y al cabo.

Elegiste tomar un pasaje hacia lo infinito, un pasaje sin vuelta
a atrás.

Y solo existe un camino, solo un camino.

viernes, 7 de octubre de 2011

Ella (mi favorita de Vicente Huidobro)


Ella daba dos pasos hacia adelante
Daba dos pasos hacia atrás
  El primer paso decía buenos días señor
El segundo paso decía buenos días señora
Y los otros decían cómo está la familia
  Hoy es un día hermoso como una paloma en el cielo
Ella llevaba una camisa ardiente
Ella tenía ojos de adormecedora de mares
  Ella había escondido un sueño en un armario oscuro
Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza
Cuando ella llegaba dejaba una parte más hermosa muy lejos
Cuando ella se iba algo se formaba en el horizonte para esperarla
Sus miradas estaban heridas y sangraban sobre la colina
Tenía los senos abiertos y cantaba las tinieblas de su edad
Era hermosa como un cielo bajo una paloma
Tenía una boca de acero
Y una bandera mortal dibujada entre los labios
Reía como el mar que siente carbones en su vientre
Como el mar cuando la luna se mira ahogarse
Como el mar que ha mordido todas las playas
El mar que desborda y cae en el vacío en los tiempos
de abundancia
Cuando las estrellas arrullan sobre nuestras cabezas
Antes que el viento norte abra sus ojos
Era hermosa en sus horizontes de huesos
Con su camisa ardiente y sus miradas de árbol fatigado
Como el cielo a caballo sobre las palomas.